En nuestro interior hay elementos tóxicos, como el deseo, la ira y la ignorancia. El deseo es la avidez que nos incita a perseguir fama, provecho, riqueza y sexo. La ignorancia es desconocimiento, falta de comprensión. Además de estos tres elementos tóxicos existen otros, como la arrogancia y la desconfianza.
Buda enumeró siete razones para no dejarnos llevar por la ira:
1.- La ira afea nuestro rostro.
2.- La ira nos hace sufrir. Nos hace retorcer de dolor.
3.- Impide nuestro desarrollo personal material y espiritual.
5.- Se nos identifica como seres coléricos.
6.- Perdemos amigos, los cuales temen nuestras reacciojes.
7.- Nos perdemos lo mejor de la vida.
Es importante observar profundamente el sufrimiento de los demás. Cuando hay alguien cuyas acciones son poco amables, sus pensamientos son malsanos y nocivas sus palabras, lo más seguro es que esté sufriendo mucho. Cuando observes profundamente y compruebes su sufrimiento, se abrirá tu corazón y la clave de la comprensión se revelará por sí sola. Muchas personas de nuestra sociedad fueron en su infancia objeto de abuso por parte de los mayores, y continúan sufriendo por ello durante toda su vida. Su miedo y odio no cesan nunca y su autoestima es muy baja.
Cuando eres capaz de hacer sonreír a un amigo, su felicidad también te alimenta. Cuando descubres diferentes modos de obtener la paz, la alegría y la felicidad, lo estás haciendo también para todo el mundo. Empieza por alimentarte a ti mismo con sentimientos alegres". Aprende a alimentarte a ti mismo y a la otra persona con alegría. ¿Eres capaz de hacerla sonreír? ¿Eres capaz de acrecentar su fe y su entusiasmo? Si no puedes hacer esas pequeñas cosas por ella, ¿cómo puedes decir que la amas? Amar a alguien significa proporcionarle alegría y felicidad de formas muy concretas.
Publicado
el 27 de Julio de 2009
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