Para vivir una vida llena de logros significativos es importante tomar en cuenta muchos requisitos o pasos. Entre ellos podemos citar la iniciativa, la perseverancia, la acción planificada, la voluntad y muchos otros. Pero hay una cualidad en especial que es pieza clave para cualquier cosa que se quiera lograr o alcanzar: ella es la disciplina.
La disciplina es definida por algunos autores como el conjunto de normas, que rigurosamente ordena y organiza, el comportamiento y la conducta del ser humano. Para otros es, incluso, la estrategia fundamental que necesitamos para resolver los problemas de la vida.
Lo cierto es que a través de la disciplina se pueden crear pasos ordenados a seguir en un tiempo y espacio de manera constante hasta alcanzar lo que queremos.
Ya sea que se tenga por meta la culminación de una carrera, rebajar unos kilos de más, ahorrar para comprar un auto o conseguir empleo, es necesario servirse esa herramienta tan poderosa como lo es la disciplina para articular las acciones que nos llevarán al logro.
Para desarrollar disciplina, es necesario crear nuevos hábitos: planificar las acciones que realizaremos cada día, crear horarios para la realización de las tareas, seguir un orden o secuencia en cada tarea realizada, en fin proceder de manera estructurada y de acuerdo con planes minuciosos y previos. Así, desecharemos aquellos hábitos viciosos, que nos conducen a caer y repetir errores.
La disciplina, como cualidad, tiene su correspondencia fisiológica. Esto significa que cuando obramos de manera cuidadosa, ordenada y planificada, estamos iniciando nuevos hábitos, que al repetirse diariamente, generan nuevos circuitos o conexiones cerebrales que facilitan, a la vez, la ejecución de las nuevas conductas.
Cuando hay ausencia de disciplina los comportamientos que se emiten resultan inadecuados, desordenados y anárquicos. Vemos entonces que se extravían las cosas, se incumplen las promesas y se pierden oportunidades. Y esto, puede llevarnos directamente al fracaso. Y todo por falta de disciplina.
Finalmente, considero que es necesario detenernos y reflexionar, para darnos cuenta en que área de nuestra vida requerimos más disciplina (dinero, salud, relaciones, estudios, etc.) y qué hábitos nuevos podríamos desarrollar. Es cuestión de sincerarse, tomar la decisión y comenzar a actuar.
Publicado
el 16 de Mayo de 2009
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