
Como
Salir del Pasado Mental |
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Para superarnos
necesitamos vencer limitaciones de diverso tipo. Una de ellas es
la tendencia a vivir mentalmente en el pasado. Este mecanismo,
es un recurso evasivo que nos impide vivir la plenitud del presente. ¿Considera
que el ayer siempre será mejor? Siga leyendo.
Desde hace cerca de tres mil años, se ha difundido una información
conocida como "las leyes universales". Se trata de una especie de cartilla infalible
que contiene las pautas por las que algunos sabios han pensado que se rige toda
criatura o cosa sobre el universo. Una de esas leyes, llamada "Ley del mentalismo",
nos enseña que "todo es mente", y que todo cuanto creamos y percibimos
como realidad, es producto inicial de nuestros pensamientos.
Desde nuestra mente percibimos la realidad, y elegimos que hacer y hacia donde
dirigirnos. Desde nuestra mente emergen valores, creencias y pensamientos, por
lo que a ella debemos lo que hemos sido, somos y seremos. Una de las posibilidades
que ella tiene es ubicarnos en lo que llamaremos un "tiempo mental", es decir,
desde nuestra mente, vivimos en el pasado, en el presente o en le futuro, pues
allí donde esté nuestra atención y nuestra intención,
es justamente donde en realidad estaremos. Y por lo que observamos y sabemos,
incontables personas pasan buena parte de su vida reviviendo, lamentando o extrañando
el pasado, con lo cual logran evadir el impacto de los retos y responsabilidades
cotidianas, con el agravante, a veces patológico, de que dejan de vivir
en el presente y mirar la vida con nuevos ojos, para permanecer atrapados mentalmente
en un tiempo irrecuperable, que ya pasó.
En realidad, quedarnos en el pasado nos brinda una cierta seguridad psicológica,
pues nos resguarda de lo nuevo, de lo desconocido, de aquello ante lo cual nos
sentimos débiles, inseguros, incapaces o inexpertos. Pensar en lo que
ya pasó, hablar de un tiempo que se ha ido, y actuar como si estuviéramos
en el ayer, nos da un cierto control, pero sólo debería ser válido
en lo anecdótico y no como estilo de funcionamiento permanente del ser
humano saludable.
Son muchas las ocasiones en las que nos descubrimos viviendo de glorias pasadas,
admirando viejas fotografías o leyendo viejas cartas. Tratando, pues,
de reabrir inútilmente ciclos cerrados. En todo esto nos ayudan los hábitos,
estrategia de la mente que funciona con base en la repetición, y que hace
de lo reiterado una costumbre y de ésta, una necesidad. Para poder sacarle
verdadero provecho a la vida hay que relacionarse con el pasado de manera diferente
y aprender a vivir en el presente para crear el futuro que deseamos.
Podemos usar el pasado como referencia positiva, para recordar éxitos
y usar las herramientas que funcionaron bien en aquel momento, para inspirarnos
y crear nuevos y mejores triunfos, así como para madurar y no repetir
los mismos errores.
Lo insano, lo inadecuado, es estancarse en lo gastado, en lo agotado, en lo disfuncional.
Poco nos ayuda culparnos por errores, fracasos, rupturas, separaciones, pérdidas
o accidentes. Es imperioso salir del pasado mental y aprender a vivir en el presente.
Volver al presente
La pregunta es cómo lograrlo: Es posible vivir de una manera más
consciente y productiva si nos situamos más en el momento y lugar en el
cual está nuestro cuerpo, si logramos mantener la conciencia en lo que
pensamos, decimos y hacemos.
Una puerta de salida es prestar atención a nuestro lenguaje. Cuando hablemos,
podemos observarnos y evitar la compulsión de traer recuerdos al aquí y
al ahora. De ser así, debemos volver al presente rápida y voluntariamente,
y hablar de lo que estamos haciendo y de lo que deseamos hacer o lograr. Si es
otro quien nos hala hacia el pasado, podemos retomar el tema del presente, o
decir con amabilidad y cortesía algo como: "eso ya paso" o "de eso hace
mucho tiempo", como forma de redireccionar el tema hacia lo actual.
También puedes preguntarte varias veces al día ¿donde estoy
mentalmente? O puedes, si deseas trabajar más a fondo la presencia de
actualidad, seguir mental y vocalmente lo que haces. Si, por ejemplo, te encuentras
comiendo, piensa o di en voz alta: "en este momento estoy llevando la comida
a la boca"; "en este momento estoy masticando"; "en este momento estoy tragando
el alimento"; "en este momento estoy bebiendo jugo", etc. Este es un poderoso
ejercicio de presencia mental, practicado por iniciados en el arte del "darse
cuenta". Puedes hacerlo un par de veces al día o tantas veces como lo
desees, dependiendo de tu interés o del grado de perturbación que
te cause el pasado.
Recordemos que la vida es evolución y que la evolución es cambio.
Og Mandino, conocido escritor de autosuperación, dijo: "Hay que darse
tiempo para crecer, ahora mismo". Busquemos en cada experiencia, persona o encuentro
lo que nos muestra de nuevo y de creativo. Veamos lo que no hemos visto, oigamos
lo que no hemos oído, sintamos lo que no hemos sentido. Esto nos permitiría
vivir más motivados, menos aburridos, tal como viven los niños
en un a especie de presente infinito.
Si no existieran muchos de nuestros archivos de memoria, si dejáramos
de vivir en el pasado mental, se irían también muchas culpas y
temores, y volveríamos a ser ingenuos y auténticos, nobles y agradecidos.
No culparíamos a nadie, no odiaríamos, y seríamos personas
más felices y productivos. Como dijo Ronald Hubbard, quítale a
una persona sus recuerdos de sufrimiento y tendrás a un ser nuevo y claro".
Es cierto que encaminar la mente hacia el presente no es tarea fácil,
aunque podemos intentarlo y vivir de cara a la vida, aceptando que lo pasado
pasó y que no tiene sentido quedarse atrás. ¡Hoy puede ser
un gran día! Depende de ti quedarte o fluir con lo nuevo. Siembra hoy,
canta hoy, perdona hoy, abraza hoy, pues es así como podrás tener
el futuro que sueñas, el cual por cierto, cuando llegue, también
será hoy. Gracias por leerme.
Lic.
Renny Yagosesky
Comunicador Social
Asesor Orientador
Escritor
Conferencista
Todos
los Derechos Reservados © Renny Yagosesky (Noviembre 08 2005)
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