Los Cuatro Acuerdos para Vivir Bien
---Lic. Renny Yagosesky

Es común que nos hagamos promesas que nunca llegamos a cumplir. Con frecuencia traicionamos los acuerdos que hacemos con nostoros mismos, y exprimentamos culpa y malestar. Miguel Ruiz, estudioso de la sabiduria de lsos indios toltecas, nos propone cuatro acuerdos muy especiales, con la promesa de que cambiarán positivamente nuestras vidas. ¿Le interesa? Siga leyendo.

Miguel Ruiz es un estudioso de la sabiduría indígena, en especial de la filosofía espiritual de los indios “toltecas” de México. Luego de vivir importantes cambios personales, este autor ha decidido compartir lo aprendido, con todos los lectores sensibles y dispuestos a recorrer ese camino de autotransformación profunda que el abordó. Uno de sus libros, “Los cuatro acuerdos”, se refiere a comportamientos positivos que pueden llevarnos a asumir responsabilidad, dejar de culpar y mejorar de manera notable nuestra vida.

Estos cuatros acuerdos son: Ser impecable con la palabra, no tomar nada personalmente, no hacer suposiciones y siempre hacer lo mejor que se pueda. Veamos cada uno de estos acuerdos más detalladamente, con una interpretación que hago para ampliar, con la cautela de no desvirtuar intenciones y claves originales del autor.

1- Sé impecable con tus palabras.
Este acuerdo es una importante promesa personal que puedes hacerte.  Significa  que lo que expresas por tu boca revela lo que eres. Por eso debes aprender a honrar tus palabras, lo cual te hará sentir bien contigo mismo y se manifestará como una muestra de amor y respeto por ti. Si lo acuerdas y lo cumples, dejarás de experimentar culpa, de crear una mala imagen ante los demás, y de posponer el éxito y el bienestar que te mereces.  Al honrar tus palabras te haces congruente, pues pones en línea lo que piensas, dices y haces. Eso es lo que conocemos como integridad, como autenticidad. Si es necesario, piensa bien antes de comprometerte, y cuando lo hagas a través de tus palabras, cumple, no te traiciones.

2- No te tomes nada como personal.
Todas las personas tienen su manera de pensar, sentir y actuar, y van tras sus particulares deseos, intereses y necesidades. Y es hacia la satisfacción de esos requerimientos, hacia donde  enfocan su energía y sus actos, los cuales pueden, en ocasiones, chocar con los nuestros, por similitud de rumbos, estilos o metas. Cuando esto ocurre, nos sentimos atacados y nos defendemos. Así creamos conflictos que crecen y se expanden cada vez más, por cadenas de defensas ante lo que consideramos formas diversas de ataque. La realidad, es que lo que cada persona hace, no lo hace en tu contra, sino a su favor, en la desesperada búsqueda de cubrir sus vacíos, ampliar sus horizontes o superar sus limitaciones. Toda conducta es autosatisfactoria, nada más que una proyección de la realidad individual, de los deseos o temores de quien la emite, realiza o ejecuta.

Por eso, para avanzar entre las personas, requieres de esta comprensión, la cual te hará inmune  a lo que otros piensen, sientan o hagan. Ya no te victimizarás por la actuación externa ni tendrás que vivir llenando expectativas foráneas, con lo que tus niveles de bienestar aumentarán y el sufrimientos disminuirá como nunca antes. Es así, pues sufrimos por las interpretaciones, las expectativas, los deseos insatisfechos, la desaprobación, el rechazo. Es decir, por lo que otros dicen o hacen. Los problemas están donde uno los percibe, y si no los percibe dejan de existir. No nos hieren; nos herimos al identificarnos con ciertas conductas. Sin pensamientos de defensividad, sin ideación de problemas, la vida es otra: más alegre, más armónica y más productiva.

3- No hagas suposiciones.
Es frecuente confundir pensamiento y realidad. De tanto pensar olvidamos que el pensamiento es una imagen abstracta de la realidad, que hacemos en la mente como una representación de los hechos que percibimos.  Lo que pienso de mi madre, no es mi madre. Lo que pienso sobre el futuro no es el futuro. Hay hechos y hay pensamientos. Y uno y otro, son algo claramente diferente. Esta confusión habitual, nos lleva a dar por hecho lo que no es un hecho.

Por eso, un acuerdo que puedes asumir y cumplir, para mejorar tu vida, es no dar nada por supuesto. Han pasado centurias desde que René Descartes aconsejó en su “discurso del Método”, no dar por verdadero nada de lo cual no se tuviera prueba directa y fehaciente. De manera que en vez de suponer,  confirma, verifica, aclara , pregunta, y no dejes lugar a la incertidumbre, la confusión o la sospecha. Así evitarás aventurarte en la mentira o la fantasía, y dejarás de inventar, alterar o deformar lo que es,  y no estará entonces  el dolor de la duda.

4- Haz siempre lo mejor que puedas.
Puede que no lo creas o que no lo sepas, pero sólo cuentas con el momento presente. Por eso es tonto posponer la vida o vivirla con mediocridad.  El mediocre es aquel que puede ser excelente pero que no lo desea o no lo intenta. Aquel que se conforma con lo poco, lo bajo, lo trivial, lo común, lo intrascendente.

Si sólo tienes el presente, y si además todo cambia, debes obtener o mejor de este instante que muy  pronto se irá. Lo que hagas, hazlo de la mejor manera en que puedas hacerlo. Pon lo mejor de tu entusiasmo, tu conciencia, tu experiencia y tu conocimiento. Si te esfuerzas así, serán mejores experiencia y resultado, y ya no experimentarás culpa cuando la cosecha llegue proporcional a la siembra. No tendrás que lamentarte, pues habrás saltado hasta donde podías.

Así, pues, estudia y practica estos cuatro acuerdos propuestos por los indios toltecas, a través de Miguel Ruiz. Es tu opción, tómala o déjala. Gracias por leerme.

Msc. Renny Yagosesky
Comunicador Social
Asesor Orientador
Escritor
Conferencista


Todos los Derechos Reservados © Renny Yagosesky (Agosto 27 2007)