La Amistad Verdadera
---Lic. Renny Yagosesky
El tema de la amistad es uno de esos temas que divide las opiniones drásticamente. Es así que mientras para Gerald Rolnick: "Un amigo es aquel que conoce nuestros defectos pero no le importan", en el poema "Verdades amargas", hay una estrofa que dice :"amigos , es mentira no hay amigos / la amistad verdadera es ilusión / ella cambia , se aleja o desaparece / con los giros que da la situación . Mi abuela decía que "amigo es el ratón del queso", para señalar que los intereses eran superiores al deseo de fraternizar, y no falta quien considere que la amistad no es en nada necesaria y que se puede vivir mejor sin relacionarse profundamente con las personas.

Es común escuchar conversaciones en las que se cuenta como los amigos han cambiado tanto, que se nos hacen irreconocibles; que fulano de tal le quitó la pareja al amigo; y que hombres y mujeres no pueden ser amigos por aquello de la atracción y el deseo sexual.

Quizás algunos mitos han contribuido a la decepción generalizada que existe con respecto a la valoración de la amistad. Por ejemplo, hay gente que cree que decirse amigo de alguien, obliga a aquel a hacer lo que éste desea que haga; que si necesita dinero, su amigo "debe" prestarle; que puede entrometerse en su vida privada y decirle lo que debería hacer pues "la amistad le da ese derecho"; que cuando necesite atención el otro debe dejar lo que está haciendo para correr a escucharle, porque "eso es lo que hacen los amigos de verdad"; creen algunos, incluso, que es de amigos celarse de nuevas y posibles relaciones.

Muy por el contrario, pienso que para dignificar el nombre de "amigo", podemos: comprender y respetar los mutuos sentimientos; compartir aquello que nos importa; opinar sobre lo que considera una limitación al vínculo y sugerir alternativas positivas; dar y pedir apoyo cuando se estime necesario, siempre que quien pida ese apoyo se ayude a sí mismo también en la superación de sus dificultades; y arriesgarse a expresar sin enmascararla, su manera de ver la vida.

Uno de los problemas que se presenta cuando intentamos construir una relación fraternal positiva y duradera, es negarnos a ver a la gente tal y como es; la idealizamos y la asumimos como queremos o como nos conviene que sea. Esa parcialidad termina por hacernos sentir defraudados cuando la persona en cuestión hace lo que siempre ha hecho, pero por fin nos atrevemos a verlo. Considero que si su amigo o amiga discrimina a otros, si hace comentarios negativos sobre los demás, si no demuestra lealtad hacia personas cercanas, si engaña o estafa a la gente, considere que también podría actuar así con usted el día de mañana. Las cualidades y defectos de las personas forman parte de su naturaleza básica o de su aprendizaje sociocultural, y aunque pueden modificarse, configuran una tendencia latente que no se debe ignorar, pues nos dejaría heridos y decepcionados.

Si queremos relaciones amistosas de calidad, es necesario prestar atención a los valores que las personas respaldan para no esperar algo que nunca podrán darnos. Desde el punto de vista humano, es adecuado querer a la gente por lo que es y no por lo que hace, aunque eso no implica que debamos dejar que todos tengan acceso a nuestro mundo íntimo. La amistad es una elección adulta y voluntaria, no una obligación moral irremediable.

Por otra parte, si queremos ganar amigos, lo primero que debemos hacer es aprender a ser amigos. Esto involucra muchas decisiones y actitudes que pocos están dispuestos a respaldar realmente. Se requiere iniciativa; capacidad para dar antes que para pedir; comprometerse y no quedarse en la superficie de la relación; honestidad y transparencia; apertura para compartir el mundo interno de cada quien; constancia; mantener expectativas que sean razonables; aceptar que las personas siempre cambian; aprender a diferenciar amistad y negocios; mostrar integridad (en presencia y ausencia); y ofrecer solidaridad en momentos críticos.

Como vemos, tener amigos implica algo más que salir de compras, divulgar chismes, compartir dependencia o tomarse un par de tragos. Se trata de algo trascendente que involucra sentimientos, creencias y expectativas. Es decir, algo con lo que no es recomendable jugar.

Con relación a la amistad entre hombres y mujeres, pienso que hablar claramente, evitar enviar dobles mensajes (me interesas / no me interesas) y revisar nuestras creencias sobre este aspecto, puede ahorrarnos muchos problemas. Los criterios de "bueno o malo", dependerán de la manera de pensar que cada persona tenga sobre el asunto.

Como consideraciones finales, dire que creo en la amistad, que al veo posible únicamente entre seres sensibles y conscientes; que no tiene por qué ser eterna, ni tampoco complaciente, pues aprendemos tanto de diferencias como de coincidencias; que se fortalece con el respeto, la generosidad, la racionalidad, el sentido común, la solidaridad, la consideración, la asertividad y muy especialmente el amor. Gracias por leerme.


Lic. Renny Yagosesky
Comunicador Social
Asesor Orientador
Escritor
Conferencista


Todos los Derechos Reservados © Renny Yagosesky (Marzo 13 - 2006)