Las Creencias y El Miedo Escénico
---Lic. Renny Yagosesky

Hablar en público es una experiencia que muchos deben enfrentar en algún momento de sus vidas en forma de reto, generalmente impuesto desde afuera. Estudiantes, vendedores, políticos, abogados, docentes y locutores, son apenas algunos de los muchos profesionales que se ven obligados a aprender las artes oratorias para ganarse el pan o para poder ascender peldaños en la escala del prestigio social.

Cuando de ser orador se trata, hay numerosas oportunidades que pueden beneficiarnos, aunque también muchos inconvenientes en el camino por superar. Es posible que el más temible de estos obstáculos sea el miedo escénico. Ya en mi libro "El Poder de la Oratoria", me referí al miedo escénico, definiéndolo como una forma de timidez que se manifiesta frente a grupos; una reacción del organismo que surge como consecuencia de pensamientos limitadores que tenemos acerca de nuestra actuación frente a grupos; una respuesta defensiva que tiende a generar distintas formas de alteración de la normalidad en los niveles mental, fisiológico, emocional y motriz.

Hoy quiero avanzar un paso más en este tema, estableciendo con mayor claridad y precisión, la conexión que existe entre nuestras creencias y los niveles de miedo escénico que podemos padecer o experimentar.

De entrada, debo señalar que me suscribo al concepto de creencia, que la presenta como la aceptación de una idea más bien supuesta y no probada. En su libro "Las Creencias", Robert Dilts, afirma que las creencias poco tiene que ver con la lógica e incluso huyen de ella, pues se basan más en lo que vive cada persona, que en lo que haya sido empíricamente comprobado.

Para él, es posible clasificar las creencias de las personas, en tres tipos básicos: Creencias sobre las causas de los eventos, creencias sobre los significados de los eventos y creencias sobre la relación entre los eventos y nuestra identidad.

Por su parte, Albert Ellis, creador de la Terapia Racional Emotiva Comportamental, TREC, afirma que existen, en esencia, dos tipos de creencias distinguibles: Las creencias racionales y las creencias irracionales. Ellis diferencia unas de otras, atendiendo a la consideración de si contribuyen o no con el logro de nuestros objetivos y propósitos, y si nos permiten vivir mejor con nuestros entornos naturales.

He intentado buscar una manera más sencilla de acceder a lo que sucede en la mente de quien sufre miedo escénico, y me parece un camino viable y favorable, revisar los pensamientos y creencias racionales e irracionales, que podemos manifestar, en relación con:

- Uno mismo como persona. (yo)
- El público. (ellos)
- El acto de hablar en público. (hablarles)
- La experiencia de padecer o sentir miedo escénico. (miedo)

Visto de manera más explícita, lo que está por superar, es el paquete de cogniciones inefectivas entre las que figuran por lo general, pensamientos del tipo:

- No me van a entender.
- No estoy preparado.
- Se van a reír de mí.
- No tengo nada importante que decir.
- Es mejor que no me arriesgue.
- Se me va a olvidar todo.
- Debería irme de aquí inmediatamente.

Si comenzamos por aquí, por detectar creencias irracionales, podríamos, dependiendo de la disposición y conocimientos que tengamos, realizar solos o con ayuda profesional una confrontación de esas creencias, buscando las pruebas que las sustenten, para saltar un nivel más arriba en la escala del cambio positivo y sustituir este diálogo interno limitante, por otro más efectivo y adecuado a nuestra identidad, objetivos y capacidades reales.

Para lograr un cambio, para superar bloqueos y dificultades, se requieren al menos tres requisitos:

- Quererlo de manera real, total y honesta
- Saber cómo avanzar hacia el estado deseado
- Actuar de manera congruente y sostenida hasta tener éxito.

Para lograr cualquier avance significativo es necesario abandonar el facilismo y las excusas, dejar de buscar culpas afuera, planificar detalladamente las metas deseadas y tomar una decisión indeclinable de acción. Pocos cumplen estos requisitos, por lo que pocos también disfrutan de saberse en forma alguna dueño del poder de cambiar.

Mente y cuerpo viven juntos, mente y éxito también. Cada pensamiento mueve una molécula, ha escrito Deepak Chopra, para expresar la relación estrecha y poderosa que sostienen pensamientos y reacciones corporales. Tal como pensamos, así sentimos. de manera que si deseas superar el miedo escénico, deberás trabajar en tus creencias, confróntarlas, cámbialas y probarás una manera diferente de sentir y vivir. Otros han podido, y "creo" que tú también puedes. Gracias por leerme. www.laexcelencia.com

Lic. Renny Yagosesky
Comunicador Social
Asesor Orientador
Escritor
Conferencista


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