¿Hombres de Marte y Mujeres de Venus?
---Lic. Renny Yagosesky

Se ha dicho que la mentalidad femenina es un misterio para muchos hombres, tanto como la masculina lo es para las mujeres. En las relaciones de pareja, las diferencias naturales y culturales entre ambos sexos, producen conflictos frecuentes ¿Sabe usted lo que quiere el sexo opuesto? Siga leyendo.

A medida que la ciencia avanza, existe una mayor y más confiable información acerca de las diferencias comprobadas que existen entre el comportamiento masculino y femenino, y cómo estas diferencias influyen en la atracción mutua que sienten, y en los conflictos que con frecuencia enfrentan entre sí.

Cada sexo, varón y hembra, tiene su propia forma de percibir e interpretar la realidad. Un camino para reducir las posibles diferencias, y ampliar el margen de entendimiento, es que hombres y mujeres conozcan y comprendan la forma de ser del sexo opuesto.

Muchos, como John Gray, dados a la tarea de estudiar a fondo este tema, aseguran que las características más comunes en las mujeres son:

- tienden a ser emocionales
- necesitan ser apreciadas, respetadas y escuchadas
- se interesan en la gente y en los sentimientos
- hacen empatía fácilmente
- son intuitivas
- valoran la belleza
- en situación de conflicto emocional buscan apoyo y hablan para desahogarse
- comparten su espacio
- buscan y aceptan vínculos emocionales
- son muy sensibles a las palabras
- en el sexo, se excitan gradualmente
- tienden a vincular sexo con amor
- son emocionalmente cambiantes
- valoran el compromiso y la estabilidad y
- suelen actuar de manera controladora.

Las féminas, cuando se quejan de ellos, dicen que les molesta:

- que no las escuchen cuando quieren decir algo
- que ellos se alejen y las dejen hablando solas
- que las presionen para que concreten lo que quieren decir
- que no se les defina una estabilidad y un futuro en el vínculo afectivo
- que les mientan
- sentir que en la intimidad sexual no se valoran sus necesidades
- ser criticadas cuando expresan sus sentimientos
- fingir interés y alejarse luego de haber tenido sexo.
- descalificar sus relaciones fraternales con amigas
- ignorar los cambios en su arreglo personal
- que no se le diga cuanto se les ama y valora

En cuanto a los hombres, las investigaciones revelan que sus tendencias son:

- muestran dificultad para expresar sus sentimientos
- necesitan sentir que se les necesita
- les importa mucho tener razón
- valoran la autonomía
- son competitivos
- oscilan entre la individualidad y el apego
- se interesan en objetos y cosas más que en sentimientos y vínculos
- van con fuerza tras sus objetivos
- creen en el conocimiento
- ante el conflicto emocional, se retraen y se alejan hasta sentirse mejor
- necesitan espacio propio
- sexualmente, se excitan rápidamente
- pueden disfrutar del sexo sin estar enamorados
- reaccionan a motivaciones preferentemente visuales
- se resisten al control y al compromiso
- buscan una mujer que sea amiga, que los acepte, comparta y se divierta con ellos.

Los hombres afirman que lo que más les desagrada de ellas, es:

- ser criticados mientras realizan alguna labor manual
- que se les diga frente a otros que están equivocados
- que se les plantee un problema sin considerar las soluciones
- intentar ayudarlo sin que ellos lo pidan
- cambiar sus cosas de lugar sin notificarles antes
- coquetearles y luego rechazarlos.
- presionarlos con el matrimonio
- hablarle en lenguaje indirecto y no de forma clara y concreta.
- no hacerles saber lo que la mujer necesita.

Aunque resulta obvio que no todos somos iguales, y que hay relaciones de pareja que funcionan bastante bien, la idea de esta reflexión es ayudar a que hombres y mujeres se conozcan mejor y entiendan que lo que el otro hace no es para herirlos o dañarlos, sino que obedece a arquetipos biológicos y a tendencias culturales reforzadas permanentemente, y que para ser modificadas requeriría un cambio social o cuando menos una gran disposición personal, mucha paciencia y apoyo del ser querido.

Así como nadie compraría una lavadora o una computadora sin las instrucciones que faciliten su manejo o uso, es imperioso conocer las bases biológicas, psicológicas y sociales que configuran la personalidad de hombres y mujeres, para evitar conflictos y rupturas innecesarias y superables.

Use estas pautas como guía, pues tiene usted en sus manos una buena herramienta para comprender e influir positivamente en los deseos, intereses y necesidades de su pareja. Es valioso advertir que este conocimiento no debe usarse para manipular, si para comprender y superarse mancomunadamente. Gracias por leerme.

Lic. Renny Yagosesky
Comunicador Social
Asesor Orientador
Escritor
Conferencista


Todos los Derechos Reservados © Renny Yagosesky (Noviembre 28 2005)