El Coqueteo: El Arte De Seducir
---Lic. Renny Yagosesky
Es casi una ley que las personas deseamos agradar a otros, especialmente a aquellos que nos agradan. Con frecuencia, mostramos nuestro mejor rostro con la intención de seducir, pero no todos obtienen el resultado deseado, pues el coqueteo es un verdadero arte. Sabes cómo coquetear con alguien que te interesa atraer? Siga leyendo

Los seres humanos somos seres de relaciones. Nos agrupamos para cazar, comer, defender un territorio, procrear y mantener una familia. Compartimos nuestro espacio con otros, especialmente con pareja y familia.

Nadie discutiría que invertimos tiempo, energía y dinero en el juego de la seducción, del coqueteo, para atraer y disfrutar de los beneficios de la compañía de ese otro importante y especial. Y es que vivir en pareja, suele importarnos mucho y hacerse necesario.

Encontrar pareja, es un proceso complejo en el que participan necesidad, deseo, razón, emoción, experiencia e intuición. Es un continuo de fases: Atracción, cortejo, definición, intimidad y  compromiso. Sin restar importancia a las demás, diremos que el cortejo es una de las más llamativas, y puede definirse como una fase de aproximación casi siempre romántica, en el que participamos voluntariamente con el objeto de explorar, compartir, conocer, divertirnos y, en ocasiones, de encontrar compañía estable. Es una forma espontánea de acercamiento que indica que alguien nos agrada y deseamos acercarnos.

Aunque pueda parecer simple e intrascendente, el coqueteo encierra mucho de lo que somos o deseamos ser, y de lo que tenemos y deseamos obtener. Detrás de comportamientos como: mirar fijamente, sonreír, hacer chistes, dar obsequios, acercarse físicamente y plantear nuevos encuentros, existen anhelos profundos que pueden conducirnos a vivir momentos de éxtasis o a experimentar la más terrible frustración. Recordemos que “cada cabeza es un mundo”. Así, lo que para unos es irrelevante para otros es trascendental. Lo que a uno no le importa otro le frustra.

Para que el coqueteo funcione y no sea fuente de problemas, los seductores deben proceder de manera: honesta, confiada, realista, flexible y respetuosa. Sin honestidad no es coqueteo sino manipulación; sin confianza, será una situación tensa y ansiosa que teme el rechazo; sin realismo, intentaremos contacto con personas inadecuadas a nuestro estilo o habilidad; sin flexibilidad se pierde lo espontáneo y todo resulta impuesto; y sin respeto, el contacto tiende a resultar agresivo y hostil.

Para coquetear, deben superarse ciertas limitaciones como la timidez y el prejuicio, y aprender tacto y sentido común. La timidez bloquea la iniciativa y la fluidez expresiva. El prejuicio nos hace excluyentes y nos resta la posibilidad de vivir experiencias maravillosas. El tacto, la cautela nos evita malos momentos y el sentido común nos permite “conocer el terreno”, y adaptarnos para no desentonar.

Hay muchas formas de demostrar el deseo de conocer o compartir con alguien. En el acercamiento, algunos son directos y otros cautelosos; unos desean ser presionados, y otros detestan la presión. Explorar y obtener pistas produce resultados más favorables que actuar desde el ensayo y error.

Así como el temor no ayuda en los acercamientos amorosos, tampoco lo hace la culpa. Este nefasto sentimiento, suele rondar muchos intentos de coqueteo, cuando quienes lo realizan han fallado en intentos anteriores, o cuando tienen parejas estables y buscan experiencias sin compromiso. Siendo honestos, en ocasiones, el cortejo busca diversión y aventura; otras, busca estabilidad. Así que debemos tener claro el objetivo perseguido, para no crear enredos y complicaciones. Un “no” a tiempo, ha salvado a muchos de graves consecuencias. Si vamos a participar del inicio de un vínculo que puede resultar confuso, culposo o deshonesto, es preferible inhibirse, abstenerse. En ocasiones, no actuar es la mejor de las acciones. Y si actuamos, debemos hacerlo en consonancia con nuestros principios y asumiendo las posibles consecuencias y responsabilidades. Culpar a otro cuando llegan las crisis, indica una tendencia a la inmadurez que nunca ha funcionado, ni funcionará.

Conquistar demanda crear una imagen atractiva a las expectativas o necesidades de la otra persona. La forma en la que nos acercamos, el momento y lugar que elegimos, la imagen que proyectamos y las primeras palabras que atinamos a expresar y el tono de la voz, crean las condiciones para ser aceptados, ignorados o rechazados. No hay leyes fijas o inmutables cuando se trata de conquistar el íntimo  y misterioso  mundo humano.

Recomendaciones favorables son: Tenga conciencia del tipo de mensajes que envía, muéstrese alegre y humano,  interésese en el otro, tenga paciencia, no siempre un "no" significa una negativa, y puede ser una prueba de interés y tenacidad. Para vender, debemos creer en el producto, y mostrar las razones por las que deberían comprarlo. Siempre hay alguien que busca lo que tú tienes. No te rindas. Gracias por leerme. www.laexcelencia.com


Lic. Renny Yagosesky
Comunicador Social
Asesor Orientador
Escritor
Conferencista


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