Claves para Superar la Entrevista de Trabajo

Aunque existen diferentes tipos de entrevistas de selección y éstas suelen variar con relación al perfil que se busca, hay algunos puntos en común que debemos tener en cuenta. Primero que nada, hay veces que durante el proceso debes pasar por diferentes interlocutores por lo que debemos informarnos si la entrevista es directa con la empresa, con una consultoría o ETT. Conseguida esta información, hay unos temas que suelen ser buenos de recordar:

Presencia, pulcritud y sobriedad.
Es importante dar una primera buena impresión, cuida la limpieza y sé sobrio, evita notas de estridencias. Tenlo claro hasta en los pequeños detalles. Por ejemplo la persona descuidada suele ir arreglada pero con zapatos sucios, y los que nos hemos dedicado a selección de personal somos especialmente hábiles en captar este tipo de detalles.

Puntualidad.

Siempre llega 5 minutos antes. Si no eres puntual. Llama por el móvil, avisa del retraso mínimo diez minutos antes de la hora fijada a la cita. Al entrar a la entrevista desconecta el teléfono, pide disculpas y deja muy claro que tu siempre eres puntual.

El currículum.
Llévalo siempre encima por duplicado, aunque lo tengan en la empresa. Uno será para el entrevistador si no lo tiene en ese momento y otro para ti. No da mala impresión tener un c.v. delante, ayuda a centrarse y evita "lapsus" de no recordar cuanto tiempo estuviste en una empresa determinada o cualquier dato relevante.

Adécuate al tiempo previsto.

Si te han dicho que se trata de una entrevista breve de primer contacto, no intentes alargar más de la cuenta. No contratan al que más se alarga sino al que más convence. Si te comentan que se trata de una entrevista de treinta minutos o una hora de duración ya sabes que tienes el tiempo, ahora solo falta estructurarlo adecuadamente.

Destaca lo positivo de tu perfil.
Si estás desempleado y puedes empezar a trabajar mañana mismo dilo. Aporta lo positivo de tu perfil (disponibilidad inmediata) y no con lo negativo (estar desempleado). Muestra tus cualidades, si eres ordenado, puntual disciplinado, dilo, tu entrevistador no tiene porque adivinarlo. Si tienes seguras unas buenas referencias, adelántate. Ofrece cartas de recomendación o un folio con nombres de tus jefes y teléfonos, para que contacte con ellos. Concreta qué cosas sabes hacer. No te "alargues", pero si has aprendido a utilizar una máquina, si tienes práctica en reparaciones, si sabes hacer algo concreto, cuéntalo.

Ensaya el proceso de comunicación.

Tienes que prepararte dos entrevistas, una de cinco minutos, en la que debes ser capaz de resumir tu historial profesional y otra de 30 minutos en la que puedes explicarlo de forma extensa. Pero lo cierto es que hasta que no has practicado, no sabes lo que te extiendes. Por lo tanto ensaya lo que dirás. Prepara también un par de preguntas para la persona que te va a entrevistar. Es habitual que te digan,"¿tiene alguna pregunta?", y es fácil quedarse en blanco.

Lo que siempre sale mal

- Contar aquello que no es necesario, céntrate en lo relevante y evita "cotilleos" y temas afines. Céntrate en el puesto de trabajo y en tu persona.

- Hablar mal de compañeros y jefes. Es mejor callar que criticar.

- La arrogancia. No confundas la seguridad personal con la arrogancia. Las empresas buscan personas normales y cumplidoras, no "salva empresas".

- Que lo primero que hagas sea preguntar condiciones salariales y condiciones laborales. Estás en tu derecho de saber la remuneración, pero sigue el protocolo y espera que "saquen ellos el tema", si no lo hacen, ya te explicaremos cual es el momento adecuado para hacerlo.

Y el consejo más importante, adáptate al estilo de tu interlocutor. Como normas generales una ETT valorará tu disponibilidad inmediata, polivalencia y buena predisposición. Una empresa valorará más tu experiencia haciendo determinadas tareas o tu disponibilidad para aprender, tu polivalencia y buenas referencias que le puedas aportar.

Cuando estés con la empresa diferencia mucho la entrevista en función del cargo que te entreviste. Si la entrevista es con el técnico o el mando que va a ser tu posible jefe, él quiere centrarse en las cosas que sabes hacer, tienes potencial de aprender y estás dispuesto a realizar. Si tu interlocutor es el propietario de una pequeña empresa la estrategia en general es diferente. Suelen valorar más el aspecto del tipo de personas que entran en su empresa que los conocimientos exactos necesarios para el puesto. Si te falta "poco" para cumplir los requisitos pero hay buena "química" personal, tienes las de ganar. Posiblemente el empresario que te entreviste ha dedicado mucho tiempo a "levantar" su empresa y por lo tanto valorará tu dedicación, tu entrega, tu honradez, disponibilidad y polivalencia. Hazle saber que reúnes todos estos requisitos.

Si la entrevista es con el Jefe de Personal o con Gerencia tienes que ir bien preparado con conocimientos previos de la empresa. Qué se note tu interés real por la compañía, que has buscado información, que te interesa su producto, que como empresa te resulta interesante.

Con relación al tema de condiciones económicas y de jornada de trabajo, lo normal es que si la entrevista es con una ETT, consultoría o con el Jefe de Personal que estos temas se traten en la primera entrevista. Con otro tipo de cargos, nuestra experiencia nos demuestra que a menudo se tratan en una segunda entrevista, a la que el candidato se cita si ha interesado realmente. Si en los plazos que te hemos comentado no tienes todavía información, pregúntalo al final de la entrevista. Sé elegante. Una pregunta del tipo "las condiciones económicas y de horarios lo pensáis comentar en esta reunión o más adelante?", queda bien.

Gloria Minguella (Consultora)
Septiembre 12, 2005
Fuente: http://www.ambosmedios.com/releases/2005/9/prweb282500.htm