Los Derechos Humanos
---Lic. Renny Yagosesky

En el mundo animal, la supervivencia de cada especie se basa en su capacidad para alimentarse, procrear y vencer a adversarios depredadores considerados peligrosos. En el mundo humano, a pesar de la tendencia competitiva que nos caracteriza, existen acuerdos sociales que nos permiten, y a veces nos imponen cooperar los unos con los otros, a fin de sobrevivir y evolucionar de forma mancomunada, evitando lastimarnos o destruirnos.

Para lograr estos objetivos nos servimos de algunos acuerdos implícitos, y de otros explícitos como las leyes y códigos de ética, que norman la relación de las personas y determina los beneficios y exigencias que la sociedad impone para poder vivir en ella. Son los "derechos y deberes" ciudadanos. Entre esos derechos, hay algunos que por su gran importancia, han sido denominados muy especialmente "derechos humanos" y merecen especial consideración.

Los "Derechos Humanos" son privilegios que de acuerdo con el derecho internacional, tiene la persona frente al Estado, para impedir que éste interfiera en el ejercicio de ciertas libertades fundamentales, o para obtener de ese Estado la satisfacción de ciertas necesidades básicas inherentes al todo ser humano. Son principios universales reconocidos constitucionalmente y garantizados jurídicamente, para asegurar a la persona su dignidad individual y social, material y espiritual.

Desde hace mucho, especialmente hace poco más de 50 años, se han priorizado estas leyes o códigos especiales, que vigilan el cumplimiento de estas prerrogativas. Entre estos, los más conocidos, son: la Carta Internacional de Derechos Humanos; la Declaración Universal de los Derechos Humanos; la Declaración de las Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial; la Declaración sobre la eliminación de la discriminación contra la mujer; la Derechos humanos en la administración de justicia; la Declaración sobre la Protección de todas las personas contra la tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes; la Declaración sobre asilo territorial; la Declaración de los derechos del Niño; la Declaración de los derechos de los impedidos; y la Declaración universal sobre la erradicación del hambre y la malnutrición, entre otros.

Quizás el más conocido y comentado de estos instrumentos internacionales, es la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que puede verse como el conjunto de códigos de respeto personal, para garantizar la convivencia de los seres humanos. Fue proclamada el 10 de diciembre de 1948 por la Asamblea General de la Organización de las naciones Unidas (ONU) y contiene algunos aspectos que aunque sea de manera resumida vale la pena conocer, por sus interés en pro de la dignidad humana, la paz, la libertad y la justicia, y a favor de la superación del miedo y la miseria.

En esta Declaración, se nos dice que todos nacemos libres e iguales en dignidad y derechos; que no se nos puede discriminar por raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política, origen nacional o social, posición económica o cualquier otra condición. No se aceptan, desde luego, las discriminaciones política y/o jurídica. Se afirma el derecho a la vida, el trabajo, la educación, la libertad personal, de movimiento, de reunión pacífica, y la garantía estatal de la propia seguridad. Se rechaza el esclavismo y la servidumbre en todas sus formas, así como la tortura y todo trato cruel o denigrante.

Se afirma que cada ser nace con el derecho a tener nacionalidad, personalidad jurídica y trato igualitario ante la ley. También se prevé la presunción de inocencia hasta que se demuestre culpabilidad en la comisión de algún delito. Agrega la Declaración, que nadie podrá violar nuestros derechos. Ninguna persona podrá ser arbitrariamente detenida, presa o desterrada, ni será objeto de intromisiones arbitrarias en su vida privada, familia, domicilio o correspondencia, ni de ataques a su reputación.

Uno de los derechos más importantes, es el que consagra la libertad de opinión y de expresión, el cual incluye no ser molestado a causa de las opiniones personales, investigar y recibir informaciones y opiniones, y difundirlas sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión. Otros derechos fundamentales aquí consagrados, son: el derecho a la protección de la familia, a la propiedad, y el derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión, los derecho a la libertad de reunión, asociación, sindicalización y seguridad social, y otros no menos importantes como derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a la salud y al bienestar, en especial: alimentación, vestido, vivienda, asistencia médica y servicios sociales fundamentales vinculados con la maternidad y el cuidado de los niños.

Visto todo esto, nos queda asumir la responsabilidad de trabajar para que en los países del mundo, especialmente en aquellos en los cuales los poderosos se niegan a respetar a las personas, se haga realidad una forma de vida más armónica y justa, aunque para lograrlo debamos pagar, algunas veces un alto precio. Nadie puede ser libre, esperando ser liberado. Gracias por leerme.

Este artículo es propiedad intelectual de Renny Yagosesky. Si va a ser reproducido total o parcialmente agradecemos respetar el Derecho de Autor.