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En más
de 20 años vinculado al mundo del crecimiento personal, he
podido verificar que muchas de las personas que aseguran desear
el logro de sus objetivos y la obtención de una forma de
vida equilibrada y placentera, en realidad, hacen poco o nada para
cristalizar sus sueños. A veces, de manera sorprendente,
parecieran dedicarse al autosabotaje, a la consagración de
la propia ruina moral y material.
Lograr objetivos
de manera consistente, requiere identificarse con creencias positivas,
autoinducirse estados emocionales adecuados, ejecutar acciones inteligentes
y poseer una voluntad a prueba de adversidades. Esto, pero al revés,
es exactamente lo que algunos hacen cuando no encuentran luz que
le permita tener y alcanzar sus sueños: se identifican con
creencias negativas, se anclan en estados emocionales limitadores,
dejan de actuar o actúan irracionalmente y perseveran en
hacer lo que los aleja de aquello que dicen desear.
Algunas de las estrategias persistentes utilizadas por quienes se
autodestinan al fracaso, de acuerdo con Jazmín Zambrano,
son:
- Elaboran una lista de razones por las cuales usted no puede llegar
al éxito.
- Coleccionan en su mente todo tipo de fracasos (amorosos, laborales
, etc. )
- Lloran permanentemente sus miserias y cuéntaselas a todos
sus conocidos.
- Se acusan de todo lo negativo.
- Se alegran cuando sus intuiciones negativas se hacen realidad.
- Piensan en pequeño y envidian a los grandes.
- Se llenan de rencor y odio.
- Piensan que para ellos no hay oportunidades ni salidas.
- No luchan por sus ideales, dicen "no puedo" y "el
éxito no es para mí".
- No trabajan con ganas, no estudian, sueñan, aman o se interesan
realmente por algo.
- Se entregan con furor a las adicciones negativas (alcohol, tabaco,
etc.).
Si sigue usted esta lista de pensamientos, estados emocionales y
hábitos, tendrá usted una amplia posibilidad de vivir
el fracaso en todo su esplendor, y podrá además, contagiárselo
a quienes le rodean , y llenar sus horas con quejas, críticas,
envidia, celos y enfermedades psicosomáticas. Esa es una
forma de vida bastante generalizada que dudo mucho que requiera
más miembros activos.
Si la lectura de esta parte le produce algún tipo de rechazo
o asco, está usted salvado. Y es así, porque afortunadamente
existe una segunda cara en esta moneda; una opción de cambio
y transformación positiva que es una opción mucho
más recomendable: dejar de tener éxito en el fracaso
y comenzar a tener éxito en el éxito. Para ello, lo
único que se requiere es "voltear la tortilla",
es decir, seguir la receta al revés :
- Elabore una lista de razones por las cuales usted merece y puede
triunfar.
- Busque lo positivo de cada experiencia y deseche de su mente culpas
por el pasado.
- Acepte los hechos aunque no le gusten, y aprenda de ellos.
- Reúnase con gente positiva para hablar de cosas positivas.
- Deje de acusarse. Acéptese y valórese, sin negar
sus limitaciones.
- No se adhiera a premoniciones negativas; piense en positivo.
- Piense en grande, arriésguese, bendiga el éxito
ajeno y deseche la envidia.
- Piense que para usted siempre hay opciones aunque no sean las
de su preferencia.
- Trabaje amorosamente por sus sueños y dígase "sí
puedo" y "merezco tener éxito".
- Estudie, prepárese para estar apto a las exigencias del
momento.
- Sueñe con lo mejor, ambiciones y "vea mentalmente"
realizados sus logros.
- Exprese su amor a los demás y muestre interés por
la vida.
- Enfrente responsablemente el vacío ansioso que estimula
acciones autodestructivas.
Como verán, el mismo principio que sirve para el fracaso
también sirve para el éxito. Sólo tenemos que
elegir el mejor camino, el que más satisfacciones y logros
nos produce, dejando atrás el afán de triunfar ...
en el fracaso. Gracias por leerme.
Este
artículo es propiedad intelectual de Renny Yagosesky. Si
va a ser reproducido total o parcialmente agradecemos respetar el
Derecho de Autor.
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