
Secuelas
Psicológicas de los Abusos Sexuales |
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Quizás
parezca que este problema es poco frecuente, que eso sólo
les pasa a los demás, pero las investigaciones demuestran
que esto no es así. De una muestra de 2004 mujeres, el 14,5
% habían sufrido agresiones sexuales, pero sólo el
29% habían denunciado el hecho a la policía (Kilpatrick
et al. 1987). Otros datos sobre la victimización sexual en
la infancia revelan que el 19-20% han recibido abusos sexuales en
esa época de su vida.
Denunciar un
abuso implica casi siempre tener que aguantar las miradas inquisitivas
de amigos, dudas sobre la veracidad de lo contado, revivencia del
suceso, etcétera. Por esa razón las personas que han
sido violadas tienden a evitar pasar por este difícil proceso.
¿Cuáles
son los síntomas en víctimas recientes de violación?.
Las reacciones más persistentes tras la violación
son miedos intensos a situaciones relacionadas con la agresión
(miedo a estar sola, a estar a oscuras, a salir de noche, etc.),
ansiedad general difusa, pérdida de control, miedo a la muerte,
sentimientos de culpa por lo que pudo haber hecho y no hizo, lavados
constantes y pérdida de la autoestima (Corral et al. 1989).
Una vez pasados unos meses los síntomas que pueden persistir
son: Alteraciones en el apetito y el sueño, tensión
muscular, nivel de alerta muy alto, taquicardia, pérdida
del deseo sexual, lloros incontrolados, también evitación
de situaciones temidas, aislamiento social, pensamientos e imágenes
desagradables, reexperimentación de lo ocurrido y por último,
sentimientos de vergüenza o culpa.
En el mejor
de los casos, la víctima consigue rehacer su vida en un tiempo
aproximado de 6 semanas, pero la realidad es que en la mayoría
de los caso las secuelas perduran durante más tiempo (varios
años).
El grado de
violencia en la violación y la relación de la víctima
con el agresor, definen la gravedad de la sintomatología
resultante del abuso. Por otro lado, un factor que va a predecir
con gran fiabilidad la superación del acontecimiento traumático,
es sin lugar a dudas, la cantidad de apoyo social de que disponga
la víctima. A mayor respaldo de amigos y familiares, más
probabilidad de superar sus secuelas en menor tiempo.
¿Qué
ocurre "en la cabeza" de la víctima para que perduren
las secuelas tras la agresión?. Mientras se produce el abuso,
cada elemento de la situación (ruidos, olores, objetos, aspecto
del agresor...), queda gravado con una fuerza anormalmente intensa,
uniéndose en su mente como un todo. Es como si volcáramos
en un cajón todos los archivos que previamente estaban clasificados
y separados. A partir de ese momento, el contacto con cualquiera
de esos elementos va a generar la reexperimentación o el
recuerdo del abuso. El paciente será incapaz ,por ejemplo,
de separar una navaja de un chico con el pelo corto, forman parte
de un todo. La labor terapéutica aquí será
la de separar y clasificar de nuevo los hechos y los sentimientos
en su archivador correspondiente.
Como medida
de precaución para los padres, es conveniente facilitar el
diálogo, especialmente con las hijas, para que pueda detectarse
con la mayor brevedad cualquier posible abuso sexual sufrido por
éstas. Hay que informarles de que existe esa posibilidad,
de que hay que tener cuidado y de que pase lo que pase, es necesario
que informen a sus padres de cualquier intento o sospecha de abuso.
Por el contrario,
su usted ha sufrido abusos sexuales, y padece algunos de los síntomas
descritos anteriormente, busque la ayuda de un psicólogo
para superar más rápidamente el hecho traumático
y sus consecuencias. El tratamiento es muy específico y efectivo.
Fuente: gabinetedepsicologia.com
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