Diez
Claves para Asegurar el Exito Escolar de los Niños |
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El triunfo o el fracaso no es cuestión de estudiar más
o menos: depende de que tengan las condiciones necesarias para un
aprendizaje efectivo y feliz.
Profesores, padres e incluso amigos juegan un papel importante en
este proceso. Estos son los 'ingredientes' que ayudan a los estudiantes
a ser mejores, según los expertos.
1. La autoestima alta.
Lo que cada persona cree sobre sí mismo es importante para
tener seguridad en lo que hace, y ese concepto se construye en los
primeros años de vida a partir de lo que otros piensan. Por
eso, si un niño crece y estudia en un ambiente en donde los
profesores y los familiares tienen expectativas positivas sobre
él, se formará y crecerá con conceptos positivos
de sí mismo.
2. Buenos profesores.
¿Qué papá no está interesado en que
su hijo tenga los mejores docentes? Para comprobar que sea así,
hay que cerciorarse de que ellos se preocupan por estimular la autoestima
de los estudiantes; no los culpan de los fracasos escolares sino
que tratan de indagar las causas; no los ridiculizan ni dejan que
otros lo hagan; mantienen a los padres al tanto de lo que sucede
y hacen sus clases amenas.
3. Más tiempo para estudiar.
Desde hace dos años, por disposición del Ministerio
de Educación, todos los colegios del país deben trabajar
40 semanas al año. Antes los estudiantes, especialmente los
de colegios públicos, solo tenían 36 semanas y seis
horas diarias (hoy son ocho). Eso sí, todo ese tiempo no
debe ser en aula. Son importantes las actividades complementarias
que les permitan relacionarse con el medio y explorar sus habilidades:
realizar obras de teatro, participar en campeonatos deportivos,
observar la naturaleza, etc.
4. Supervisión constante.
Los niños no requieren de adultos que a toda hora los estén
siguiendo como una sombra o que los estén bombardeando con
preguntas sobre sus deberes, necesitan que los escuchen, les pregunte
por lo que aprenden y lo que desean saber, que revisen sus cuadernos
para ver qué les enseñaron y qué mensajes enviaron
sus maestros.
5. Familia y colegio, en línea.
Es importante que padres y profesores tengan una comunicación
constante para que intercambien opiniones sobre el niño y
no se contradigan en lo que dicen. También para que exploren
y desarrollen sus habilidades. Incluso cuando el niño presente
dificultades es conveniente superarlas desde sus fortalezas. Si
eso no se da y el niño no se siente a gusto con el colegio,
o se ve deprimido y angustiado, lo mejor es cambiarlo de institución.
6. Leer, un propósito.
La lectura es la base de cualquier aprendizaje. Un pequeño
que lee correctamente entiende lo escrito en los textos escolares,
lo que le preguntan en sus exámenes y lo que encuentra en
Internet. Recuerde que él aprende con el ejemplo y realiza
esta actividad si tiene a disposición material interesante
para leer.
7. Una buena biblioteca.
Además de contar con los útiles escolares que le exigen
en el colegio para que pueda cumplir con las tareas, es importante
que el estudiante cuente con material de lectura en casa, como revistas
y libros adecuados para su edad; pero también que vaya a
la biblioteca. Desde los 2 años puede ser un asiduo visitante,
no solo para ojear textos, sino para ver videos o escuchar música.
Por otro lado, como en Internet se encuentra todo tipo de información
hay que enseñarle a buscarla.
8. El ambiente familiar.
Los expertos en educación lo llaman 'el currículo
de la casa', y no es otra cosa que las enseñanzas que los
niños aprenden en su hogar. Los pequeños que tienen
padres que los escuchan, les hablan sobre temas que los afectan
y les interesan, comparten con ellos opiniones sobre las noticias
del mundo y les enseñan buenos hábitos tienen más
éxito escolar. En los más pequeños, por ejemplo,
está comprado que cuando no son motivados a participar en
una conversación suelen tener problemas al aprender a leer.
Además, los que no han aprendido a escuchar tienen problemas
para seguir instrucciones o prestar atención en clase.
9. Los amigos.
Los compañeros y el grupo de amigos tienen gran influencia
en la formación de valores y comportamientos de niños
y jóvenes; por eso es recomendable que tanto padres como
profesores aprovechen eso a favor de la educación de los
menores. Por ejemplo, es conveniente que los maestros mezclen estudiantes
destacados con los que no lo son, y que los padres fomenten las
amistades de niños que son críticos y abiertos al
conocimiento.
10. Tareas productivas.
Las tareas que ayudan a mejorar el rendimiento escolar son las que
el niño entiende para qué son, puede hacerlas a partir
de las enseñanzas recibidas en clase y requieren materiales
acordes con su edad y sus posibilidades económicas. En casa
debe tener un lugar cómodo para hacerlas: un escritorio con
buena iluminación, sin distractores como televisor, radio
o videojuegos e incluso hermanos pequeños revoloteando. Es
necesario que tenga un horario para realizarlas.
Fuente: Ángela Constanza Jerez
eltiempo.com
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